Si tomamos al meme como la unidad de infomación que puede ser transmitida entre humanos, lo primero que se evidencia es que su número es casi infinito y, además podemos razonar sobre la posibilidad de que a cada meme le corresponda su antimeme, como la materia y la antimateria. En terminología de Wilber “buen meme” y “mal meme” o meme patológico,
El concepto es especialmente útil cuando se analiza la noosfera, que es el hábitat natural de los memes y, como bien dicen algunos de sus teóricos, como Crhis Cowan y Don Beck, estudiar los memes nos descubre más cómo piensan las personas que sobre qué piensan. Eso partiendo de los memes fundamentales que ambos teóricos definieron y que sirven como instrumento de análisis de la evolución cultural del ser humano hasta ahora y en perspectiva. Porque lo que razonablemente parece cierto, es que existen unos memes o estadios más amplios y en los que residen grandes grupos humanos, que la psique humana atraviesa sin excepción -en el desarrollo infantil, por ejemplo- y que estos memes moldean su concepción del mundo y su relación con el mismo.
Estas concomitancias no deberían sorprendernos: el feto reproduce los pasos evolutivos en su desarrollo. Si se detuviera en alguno de ellos no llegaría a ser humano. Con las ideas pasaría algo parecido y a mi, todo ello me parece vinculado a la teoría de los campos morfogenéticos de Rupert Sheldrake y su concreción en la idea del “enésimo mono”, pot la cual un determinado meme emergería o enraizaría más rápidamente cuanta más gente participara en él.
En cuanto al mal meme o meme patológico, solo cabe mencionar el nazismo. Es curioso como, antes de nacer como humanidad, ya llevamos en la cuenta dos guerras mundiales e infinidad de contiendas. ¿Serán los dolores del parto al que hace referencia el video 7.000.000.000?
Siguiendo con la tesis propuesta, una rápida ojeada al mundo nos revelaría que en gran número de naciones estado existentes encontramos mayoritariamente memes poco evolucionados. Pero lo que también es cierto es que en todas las naciones se encontrarían representantes de todos los memes, tanto los menos evolucionados como los más avanzados. Ademas constatamos, con pesar, que los memes más primarios tienden a ensañarse con los memes emergentes, con frecuencia con violencia extrema, con lo que las personas cuyo centro de gravedad es más universalista se ven obligadas a la clandestinidad o al exilio. Así, podemos afirmar que en toda formación humana encontramos representantes de todos los memes y sólo el número de humanos que los encarnan y sus maneras marcan la prevalencia de unos u otros.
Según Ken Wilber, el meme más evolucionado hasta el momento, el Verde, que se reconoce a si mismo en las redes sociales, en la huída de los dogmas y su centramiento en las relaciones con los otros, también se define por una repudio de todo lo que suene a jerarquía, en un noble afán igualitarista. Pero lo cierto es no puede constituirse estructrura social alguna si no es a partir de algún rudimento de jerarquía. Esto se demuestra en la contradicción performativa que se comete al afirmar: “no existen jerarquías”, puesto que la misma afirmación, implica una jerarquía en la que esa noción ocupa la cúspide. Asi que hay que analizar cuidadosamente las cosas, puesto que cuanto más evolucionadas, tanto más complejas y sutiles.
Para salvar este obstáculo nace el término “holoarquía”, en la que se reconoce el valor de todo integrante de la estructura, puesto que no sería una pirámide plana sino una tridimensional formada por holones, o totalidades-parte. Esto nos interesa para entender que en una nueva estructura organizativa mundial, llámese gobierno mundial u otra cosa, las naciones-estado y sus particularidades no desaparecen, de la misma manera que no lo hacen los individuos, a la vez que, eso si, la estructura emergente tendrá cuidado en proteger globalmente a los ciudadanos de los ataques o la represión de los memes menos desarrollados. Esto implica poco de política profesional y bastante de filosofía, pero creo sinceramente que el salto es posible, dado el cuidado exquisito que muestran los memes superiores en dejar espacio a los inferiores, al entender que forman parte inevitable de la dinámica espiral que constituye el desarrollo humano, e, igual que en el desarrollo fetal, si no atravesamos las diferentes fases no llegamos a erguirnos algún día como seres humanos autónomos, también corremos el riesgo de desmoronar la holoarquía por intentar -lo que actulmente se está haciendo- suprimir un meme por la fuerza en vez de acompañarlo en su desarrollo.
Escrito por joan daniel tutusaus